Cuando comencé esta aventura, lo único que tenía claro era que, por mí solo, nunca lo iba a conseguir. Los que me conocéis sabéis de mi tendencia a la pereza, a la desidia....en mi vida he empezado muchas cosas, pero he terminado muy pocas. Pero en este caso sabía que no podía fallar. Lo fácil hubiera sido realizar este camino en solitario, sin decir nada a nadie, si saliera bien, fantástico, y si no, pues que salga el sol por Antequera. Pero decidí tomar el camino difícil por una vez en mi vida, convirtiendo mi compromiso conmigo mismo en un compromiso colectivo. Decepcionarte a tí mismo es pasajero, hacerlo con decenas de personas es bastante menos llevadero.
Por ello, recurrí a las denostadas redes sociales para comprometerme públicamente, para que no cayera en saco roto este deseo de adelgazar, para aglutinar toda la fuerza posible de amigos e incluso de desconocidos, que me impulsaran a no desfallecer en el intento. Y comencé a publicar mis avances en Facebook y Twitter, y la respuesta no pudo ser más fantástica. Decenas de "me gusta", decenas de comentarios de aliento, decenas de palabras llenas de cariño por parte de la gente que te quiere...la respuesta fue increíble, y supuso un chute de autoestima del que salí totalmente reconfortado y con fuerzas suficientes para no fallar.
Como complemento a ello decidí crear este blog, idea que me rondaba la cabeza desde un principio, pero que tuvo que ser Rocío, mi enfermera favorita, la que me diera el empujón definitivo. Perdí finalmente la vergüenza y el pudor, y me lancé a esta aventura de contar mis peripecias, con la sana intención de poder servir de ayuda a otras personas que pudieran encontrarse en mi misma situación se beneficiaran de mi experiencia, y, sobre todo, demostrar al mundo que si yo puedo, un vago redomado por donde los haya, cualquiera puede.
Me encantaría personalizar mis agradecimientos, pero correría el riesgo de dejarme a alguno, así que sólo me queda por decir GRACIAS, gracias de corazón por vuestro inestimable apoyo, a todos y cada uno de los que me habéis dejado vuestros comentarios, vuestro ánimo, vuestra energía. Os garantizo que sin todo ello, este camino sería imposible de recorrer. Os quiero mucho.
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